DÌA DE SAN FRANCISCO DE ASÌS

El 4 de octubre es la fiesta que asignó la Iglesia católica a uno de sus santos más reconocidos: San Francisco de Asís. Y con ello las hermanas Franciscanas que llevan esta designación también celebran esta fiesta en honor a su patrono es por eso que en la Unidad Educativa Juan XXIII deseamos el mejor de los días a nuestras queridas hermanas religiosas que atreves de su trabajo con la juventud y niñez de nuestro cantón y la provincia de Zamora Chinchipe siguen forjando el espíritu Franciscano en cada una de sus actividades pastorales, feliz día hermanas franciscanas del mundo.

Aquí dejamos una reseña histórica de la vida de este gran santo.

La historia detrás de esta conmemoración debe contarse por partes. Francisco de Asís (en italiano Francesco d’Assisi) fue bautizado como Giovanni di Pietro Bernardone, pero con los años decidió cambiar su nombre. Según sus biógrafos, fue hijo de un rico comerciante que hizo lo posible por que Francisco se convirtiese en famoso caballero en medio de las guerras europeas de la época. Francisco en su temprana juventud acogió con agrado los deseos de su padre y asumió la vida de un militar de su época, la cual incluía muchos lujos y placeres. Sin embargo, cuando Francisco debió encarar la guerra terminó abrumado por los horrores producidos en ella.

La tradición cuenta que regresando de una batalla el entonces joven soldado escuchó una voz que le pedía que volviese a Asís. Francisco hizo caso a la voz y regresó a su ciudad natal. Cuando el futuro santo entró a los muros de la ciudad se encontró con los leprosos y pobres de Asís. Al parecer, en su anterior vida de lujos, Francisco nunca se había fijado en ellos, por lo cual este encuentro terminó por transformar su visión del mundo. Desde allí Francisco se convirtió en un predicador que renovó la iglesia de la época sobre un discurso de vivencia del evangelio a través del abandono de las comodidades materiales, la ayuda a los más necesitados, la oración y otros elementos innovadores para su tiempo entre ellos la inclusión de las mujeres en su misión. Aparte, Francisco dotó a su predicación de algunas ideas muy particulares: Francisco agradecía e intercedía al Creador por otras criaturas como el “Hermano Fuego”, la “Hermana Agua”, la “Hermana Tierra” y todas las criaturas del mundo. La tradición cuenta que incluso llegó a predicar a los animales y a hablar con algunos de ellos, como fue el caso del famoso lobo de Gubbio. Todos estos motivos permitieron que algunos autores identificaran en Francisco a un lejano antecesor del movimiento hippie. San Francisco falleció el 3 de octubre de 1226, pero la iglesia asignó su fiesta para el día siguiente. Muchos lugares en el mundo celebran con toda la pompa la festividad de su patrón como es el caso en Colombia de la ciudad de Quibdó.

El día de los animales tomó algunos aspectos de la festividad de San Francisco, pero también recogió elementos de otras historias. Desde el siglo XIX aparecieron en Europa y otros lugares diversos movimientos que lucharon por la defensa de los animales. Durante siglos los animales fueron utilizados y explotados en muchos países sin ninguna clase de remordimiento; incluso, algunos pensadores europeos del siglo XVII afirmaron que los animales eran algo parecido a máquinas sin capacidad de sentir. Todo esto cambió en los últimos siglos. Muchas personas comenzaron a mostrar que los animales —en especial los mamíferos— experimentan el dolor de una forma muy similar a la de los humanos. Para defender esta idea se organizaron algunos colectivos, grupos que dieron origen a las asociaciones defensoras de animales, que buscaron prohibir las peleas entre animales, las corridas de toros, la vivisección y otras prácticas de maltrato sobre estos seres vivos. Estos movimientos también acogieron las ideas de los movimientos ecologistas que comenzaron a defender a los animales salvajes. En Florencia (Italia), el 4 de octubre de 1931, en medio de una reunión de un grupo que acogió tanto a ecologistas como a defensores de los animales, se oficializó que partir de entonces se conmemoraría esa fecha como Día Mundial de los Animales. Los asistentes de la reunión escogieron ese día también en honor a San Francisco, santo que ya para ese entonces causaba mucha simpatía entre los defensores de la naturaleza.

En 1980 el papa Juan Pablo II, declaró a San Francisco de Asís patrono de los animales y de los ecologistas, momento a partir del cual esta celebración tomó más auge a nivel mundial, celebrándose en muchos países con la «bendición de las mascotas». No obstante, algunos grupos ecologistas y animalistas no vinculados a la Iglesia católica prefieren hacer mayor énfasis en dicha fecha en la protección de los animales y la naturaleza sin hacer mayor referencia al santo de Asís.

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